Entre las consultas que tuvimos en Subjetivar, hay una que se repitió varias veces:
El nacimiento de un hijo y los cambios que produjo en la relación de pareja. No sólo es un cambio de vida bien marcado para cualquier persona. En las parejas puede advenir un momento crítico donde empiezan a revelarse modos de funcionamiento. Cómo se distribuyen las tareas. Prejuicios previos que no eran visibles. Junto con el cansancio y la emoción de tener un hijo. Todo esto produciendo desbordes y conflictos. Se trata de un cambio de vida tan radical e inimaginable que en varias ocasiones los padres recién estrenados, llegan a la consulta: agotados, desesperados, angustiados y en conflicto. En general las mujeres en una situación más extrema que los hombres. Sin que esto sea un universal!
En terapia de pareja, muchas veces volvemos a trabajar sobre los pactos, los acuerdos y nuevas maneras de solucionar problemas cotidianos. Re pensar cuales son los nuevos lugares. Cómo construir con la novedad.













